Reparar también enseña: muestra que una discusión no define la relación. No hace falta tener la conversación perfecta; hace falta volver.
- Deja que baje la temperaturaNombra lo que pasó sin culpables: «Parece que fue una conversación difícil para los dos. ¿Probamos de nuevo más tarde?»
- Vuelve tú«Ayer me equivoqué en cómo te hablé. ¿Podemos volver a intentarlo?»
- Pregunta qué necesita«¿Quieres que solo te escuche o que te ayude a pensar qué hacer?»
- Sostén el límiteReparar no es retirar el acuerdo: es cuidar el vínculo mientras lo sostienes.




